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Un poco de historia

La andadura de la revista Clip..., comenzó hace más de quince años, de la mano de Dolores Lis, Emilio Navarro y Begoña Lloris.

El equipo se formó mucho antes, en otra editorial, donde, juntos también, pusimos nuevamente en marcha una revista dedicada al arte floral, que hasta entonces había estado dormida.

Estos diez primeros años nos sirvieron de aprendizaje y conocimiento del sector. Conocimos a personas, instituciones y empresas con las que, todavía hoy, seguimos en contacto.

Después de este período, sentimos que debíamos evolucionar e independizarnos para dar más. Ese más que aparece en el nombre de nuestra revista y que ha sido nuestro motor durante estos largos, a veces duros y fructíferos años.

Dolores Lis, (fallecida en julio del 2013) florista, con gran tradición familiar en el sector, y muchos años de experiencia, regentaba junto a su hermana su floristería en Xirivella (Valencia) y además, fundaron un centro de formación donde se imparten clases a profesionales y futuros floristas. Vinculadas y comprometidas con distintas asociaciones e instituciones del mundo de la flor, con el único afán de colocar a esta profesión en el lugar que se merece. Dolores fue la persona que se empeñó en que esta profesión tuviera una publicación especializada.

Emilio Navarro, cámara a cuestas ha llegado a inventar un estilo personal en la forma de fotografiar las composiciones florales, verdadera marca de la casa que nos distingue. Y Begoña Lloris, encargada de la administración de la editorial y de coordinar la agenda para intentar llegar a cuantas más cosas, mejor.

 

Una anécdota

¿Y el nombre de la revista?

Tenía que ser, sí o sí, un nombre corto, fácil de recordar, pegadizo. Una tarde, en el taller de la floristería de Dolores, se estaban elaborando pequeños detalles florales de solapa, sujetados con un clip. Ya está: teníamos la primera palabra: corta, fácil. Después la palabra flor, y por último nuestro ya mencionado más, para dar cabida a todo aquello que rodea a la flor...y ¡voilà!. Ya teníamos nuestro nombre. Ahora sólo había que ponerse a trabajar e intentar llenar 100 páginas de revista cada dos meses.

Y así seguimos.

Así que si te ha gustado esta historia, por favor, sigue navegando por nuestra web. Y ¡gracias!